es_tu_dia

Just another WordPress.com weblog

Un curso de retiro en casa

dejar un comentario »

ÍNDICE GENERAL

(es un primer esbozo de un retiro de tres días)

Meditación preparatoria de la noche previa al curso de retiro

Empezamos este curso de retiro con una meditación la noche previa, para disponernos en el silencio de estos días a la escucha del Señor. El tema se centra en torno a la pregunta: ¿Por qué quiero hacer este curso de retiro? ¿Quién me ha animado en el fondo a empezarlo? Nos ayudamos para dar respuesta de la escena del ciego de Jericó. También se insiste en la necesidad de la sinceridad de vida y del examen personal.

Primer día: Dios Padre me llama a la santidad y me habla de las verdades eternas.

Este primer día del curso de retiro lo dividimos en dos partes. Por la mañana se puede consideramos qué es lo que Dios Creador y Padre mío, ha establecido al crearme primero y despúés al hacerme partícipe de la vida de la gracia por la que me ha llamado a la santidad.

En un segundo momento de este primer día, ya por la tarde, nos preguntamos, ¿cómo está siendo mi respuesta a esta llamada a la santidad y para esto consideramos la realidad de la muerte y del juicio en nuestra vida personal. Una vez visto esto, conviene tener en cuenta el alcance de la respuesta que estemos dando y para esto consideramos también las realidades eternas del infierno, el purgatorio como purificación y el cielo.

Segundo día: Dios Hijo, Cristo, me enseña el Camino… Mirarle a Él, identificarse con él.

En este segundo día del curso de retiro está dedicado todo él a Dios Hijo. Por la mañana vamos a considerar la gozosa realidad del misterio de la Encarnación y de la vida oculta de Jesús de Nazaret. Ya por la tarde, podemos seguir meditando sobre la vida pública del Señor y para terminar el día consideramos muy especialmente su pasión, muerte y resurrección.

Tercer día: Dios Espíritu Santo me garantiza los medios y la gracia necesaria para llegar a la meta.

Este último tercer día está dedicado a la Tercera Persona: Dios Espíritu Santo. Por ser ya el último día tienen estas meditaciones un sentido más práctico, para ir concretando algunos propósitos de mejora personal. En primer lugar se propone vivir un plan de vida o forma de vida, propio de un hijo de Dios. Se insiste en la necesidad de la gracia (la Misa y confesión frecuentes) y por último se termina, con la Meditación final dedicada especialmente a Santa María, esperanza nuestra, y causa de nuestra alegría

Written by rsanzcarrera

Febrero 11, 2008 a 10:45 pm

Escrito en curso de retiro

Escribe un comentario