La virtud de la templanza. Ejemplaridad

Se ha manifestado la gracia de Dios (…) educándonos para que renunciemos a la impiedad y a las concupiscencias mundanas, y vivamos con prudencia, justicia y piedad en este mundo, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo (Tt, 2, 11-13).
La templanza, virtud cardinal exigida para vivir de modo coherente la vocación cristiana. No pido que los saques del mundo, sino que los guardes del Maligno (Jn 17, 15).
- Tiene como sentido y finalidad vivir con el señorío de los hijos de Dios. Sed hombres y mujeres del mundo, pero no seáis hombres y mujeres mundanos (Camino, 939).
- Trata de poner orden en el propio yo y, por tanto, revierte sobre la persona que la ejercita (cfr. S Th. II-II, q. 141, a. 8). Hemos de exigirnos en la vida cotidiana, con el fin de no inventarnos falsos problemas, necesidades artificiosas, que en último término proceden del engreimiento, del antojo, de un espíritu comodón y perezoso. Debemos ir a Díos con paso rápido, sin pesos muertos ni impedimentos que dificultan la marcha (Amigos de Dios, 125).
El ejemplo de Jesucristo.
- Es Dios y nace, vive y muere pobre, desprendido de todo (cfr. Lc 2, 6-7; Mt 8, 20 y 27, 35), y no pocas veces carece de lo necesario y se sujeta a lo incómodo (cfr. Mt 21, 19; Mc 2, 23). Siendo rico, se hizo pobre para que fueseis ricos por medio de su pobreza (2 Co 8, 9). Considerar la entrega de Dios y su anonadamiento. Contemplar la casa de Nazaret.
Como enseña San Josemaría, la templanza es señorío. No todo lo que experimentamos en el cuerpo y en el alma ha de resolverse a rienda suelta. No todo lo que se puede hacer se debe hacer (Amigos de Dios, 84). Considerar los frutos de la templanza: ver al hombre verdaderamente hombre (..). La templanza no supone limitación, sino grandeza (ibid.).
Relevancia apostólica de la virtud de la templanza.
- Alumbre así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre, que está en los Cielos (Mt 5, 16).
- Empeño efectivo por vivir esta virtud con ejemplaridad que arrastre
- Luchar contra la complicidad interior y el ambiente hedonista.
- Siendo uno más entre los demás, hemos dar ejemplo de sobriedad en la comida y bebida
- Uso de la televisión, internet…
- Evitar las manifestaciones de aburguesamiento en el trabajo, la familia, el descanso.
- Limosna. Ayuda a la Iglesia. Generosidad en la promoción de iniciativas apostólicas.
- Los bienes creados son sólo medios (cfr. Amigos de Dios, 118).
- Manifestaciones concretas de desprendimiento de acuerdo con las circunstancias personales
jejeje yo estudio esto jurto me lo toco soy un historiaspr bue yo queria ej de templanza y nada q ver aca
agustin
Junio 1, 2009 a 1:51 am