es_tu_dia

Just another WordPress.com weblog

La creación (caso)

leave a comment »

Exposición del caso sobre la creación:

Las conferencias no eran precisamente lo que más atraía a Paz, pero cuando en el tablón de anuncios del centro público donde estudiaba el bachillerato vio que se anunciaba una sobre “Las respuestas del feminismo”, decidió asistir. Tenía motivos para ello. Desde siempre, sus dos hermanos mayores se habían aprovechado de lo fácil que era hacerla rabiar para divertirse a su costa, de distintos modos conforme aumentaban sus edades. Todavía recordaba —con el consiguiente enfado— los últimos comentarios de este tipo, con expresiones como “¡Bah!, las mujeres estáis locas”, “pues diles a esas histéricas de amigas tuyas…”, y otras por el estilo. Se quejaba, además, de que eran unos señoritos que nunca echaban una mano en su casa, al contrario que ella, pero sus padres no parecían hacer mucho caso de sus quejas. Además, esa misma mañana una amiga suya le había comentado que había dejado de salir con el chico con el que salía porque —así lo decía— “ésos sólo buscan aprovecharse”. Total, que se encontró ese anuncio justo cuando pensaba que estaba harta de todo eso.

Se había imaginado a la conferenciante con atuendo de “rockera” y gritando más que hablando. No fue así: encontró que era una mujer vestida con elegancia y de voz suave. Empezó haciendo un repaso histórico sobre una sociedad “machista” que marginaba a una mujer dominada, incluso en nuestros días. Hasta aquí, Paz escuchó lo que esperaba oír; lo novedoso vino después. Buscando la razón de fondo de esa situación, indicó que, yendo al fundamento último, había que encontrar éste en “un desequilibrio en la evolución de las especies superiores, que se pone particularmente de manifiesto en la más evolucionada, el “homo sapiens”. Explicó que se ponía de manifiesto más claramente en aspectos como una fuerza física inferior y la “carga completa, o casi, sobre la descendencia, tanto en la gestación como en la crianza”. Siguió diciendo que esto suponía claramente una injusticia, pero que no tenía sentido buscar culpables, pues no se podía culpar a “que la combinatoria del azar haya encontrado esa línea evolutiva”, ni siquiera a “los humanos, que no podían dejar de actuar como lo hicieron pues el comportamiento de cada cual debía ser necesariamente reflejo de su dotación instintiva”. No se trataba de sentenciar pasadas culpas, sino de remediar la situación, creando una sociedad nueva. “Es cierto —puntualizó la conferenciante— que últimamente se han producido avances, pues la moderna tecnología proporciona medios para superar en buena parte la inferioridad en la fuerza física, y el reconocimiento de derechos como el aborto permite por fin a la mujer la disposición absoluta sobre su propio cuerpo, y por tanto sobre su vida, derecho del que injustamente había sido alienada, pero no puede considerarse suficiente por cuanto sólo resuelve parte del problema y son avances reversibles”. Era necesaria —añadió— una solución completa e irreversible, “que debe pasar necesariamente por un cambio en la constitución misma del ser humano; es decir, un cambio en la naturaleza del homo sapiens, que se vislumbra como posible merced a los avances de la ingeniería genética, cuyos primeros pasos estamos siguiendo”. Reconoció que “aún es pronto para perfilar al detalle el resultado apetecido”, pero que “hay varias líneas investigativas, de diverso alcance, cuyos objetivos van desde la liberación de la carga gestatoria hasta una equiparación corporal que obligaría a redefinir la sexualidad y presentar una diversidad de alternativas dentro de ésta”.

El turno de preguntas sirvió para que se reafirmase la conferenciante. Sólo hubo dos intervenciones que la pudieron poner en aprietos. En la primera, una preguntó si esas investigaciones eran propiciadas por la “dotación instintiva” de sus agentes, pero la respuesta estaba llena de tecnicismos que Paz no entendía —ya antes el significado de algunas palabras se le escapaba, y había suplido por intuición—. La segunda consistió en preguntar si la experiencia familiar de la conferenciante confirmaba sus teorías, pero ésta —que parecía algo irritada al oír eso— vino a contestar elegantemente que eso era irrelevante para el tema.

—”¿Qué tal la conferencia?”, preguntaron sus amigas a Paz cuando la vieron al día siguiente. —”Uf, sabía un montonazo”, contestó, y pasó a explicar lo que había expuesto, o lo que había entendido de ello. Para sorpresa de Paz, en vez de admiración hubo críticas. —”¡Pero si eso es lo mismo de Frankenstein! ¡Como en la película, igual!”, dijo una. —”Mira, ¿sabes lo que te digo? Que cuando me toque ya procuraré mirar bien con quién me caso, pero cuando me case quiero tener algún niño, no encargar un prefabricado” —fue la réplica de otra—. Paz no era de las que rectifican fácilmente, y mantenía que “a lo mejor es que yo no sé explicarlo muy bien, pero si la hubierais oído seguro que le dabais la razón en bastantes cosas”.

Al día siguiente, Paz volvía a su casa acompañada de su mejor amiga, Miriam. Salió de nuevo el tema de la conferencia, sobre todo porque Paz se sentía incomprendida. —”Mira —le dijo Miriam—, de verdad que lo he estado pensando, y fríamente. Hace poco leí un artículo sobre ecología, y venía a decir que queríamos hacer un mundo nuevo fabricado, y cuando nos hemos dado cuenta nos estaba saliendo una porquería, y estábamos dejando el mundo hecho un asco. Y ésa quiere hacer lo mismo con la gente. Pues conmigo no, gracias”. —”Vaya, si lo ves así…” —”¿Y cómo quieres que lo vea? Las cosas son lo que son, ¿no? ¿Y ésa qué pretende? Para liberar a la mujer, al final lo que quiere es fabricar otra cosa que ya no se sabe si es mujer o qué es. ¡Pues vaya plan! ¿O es que tal como somos no servimos? Si ése es su feminismo, por mí se lo puede quedar para ella solita”. —”Sí, supongo que sí”, contestó esta vez Paz, un poco decepcionada por tener que darle la razón. En el fondo, empezaba a darse cuenta de que la solución a sus problemas pasaba por quejarse menos y aprender a madurar.

Tras reflexionar un poco personalmente sobre el caso y para formarte en este punto puede venir bien leerte lo siguiente:

Y finalmente para no alargarnos más en este artículo lee cuando puedas y con calma el siguiente comentario al caso sobre la Creación (pinchando en este enlace) y me dices tu opinión: ¡Animo!

 

Anuncios

Written by rsanzcarrera

octubre 12, 2007 a 3:04 pm

Publicado en Catequesis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: