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Recorrido por la Pasión

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 Esto está copiado de muchos sitios y está mezclado con trozos de oración personal

¿Me dejas ir contigo a donde tu vayas?¿Puedo, Jesús, aunque a veces te deje solo, tener la ilusión de acompañarte?

Si ves que me duermo; si descubres que me asusta el dolor; si notas que me paro al ver más de cerca la Cruz, ¡no me dejes! Dime como a Pedro, como a Santiago, como a Juan, que necesitas mi compañía, mi correspondencia, mi amor. Dime que para seguirte, para no volver a dejarte abandonado con los que traman tu muerte, tengo que pasar por encima del sueño, de mis pasiones, de la comodidad

Voy contigo, Señor … dame la gracia especial de entender lo que me dices en cada escena. Y dame sobre todo generosidad y fortaleza para ir, como la Viren, hasta el pie de la Cruz

 

JESUS ES CONDENADO A MUERTE (respetos humanos, mentiras y omisiones)

  Señor, tus amigos, los que tu elegiste, te han abandonado … han negado que te conocen

  Escuchas, sereno, llano de dignidad, firme, con la seguridad de quien acepta y cumple un plan previsto por Dios

  Te acusan injustamente, te insultan .. quieren que hables y te defiendas ¿nada respondes? … ¿qué dices a lo que estos testifican contra tí? (Mt 26 62) … Tu, una vez más dices la Verdad: Sí, soy el Rey de los Judíos… (Io 18 36)

  Luego callas y contemplas en ese silencio impresionante la cobardía de un hombre que te condena por miedo al pueblo

  Jesús ahí me verías tb a mí. ¡Cómo me duele el no haberte querido del todo! Comprendo que ese grito enfurecido : ¡crucifícale! en labios de quienes tendríamos que defenderte, te destroce el corazón

  ¡Perdón Jesús! Quiero pedirte que nunca más una mi voz a los que te condenan. Haz tu que sea valiente, para estar siempre a tu lado. Que nunca te deje. Y que, igual que tu, tenga el valor de decir la verdad, sin miedo, aunque me acarreo la muerte (434)

 

JESUS ES CARGADO CON LA CRUZ (deshonra, humillación … vale la pena)

Te azotaron, y los soldados atravesaron tu cabeza con una corona de espinas y te cubrieron para reírse y burlarse con un manto de púrpura. Otros comenzaron a escupirte en el rostro y a darte puñetazos, y otros te herían en la cara y decían profetízanos .. después de una noche de malos tratos poner una cruz en tus hombros

De este modo hechas a andar … Arriba te espera la muerte que es nuestra vida … pop eso no te importa la deshonra, la humillación, el dolor intenso … Piensas en mí, y ese dolor te parece poco para salvarme

¡Así valoras un alma, Jesús! Enséñame a sentir como tu, a ser generoso a ir con ilusión a la cruz que salvará a tantas almas

 

JESUS CAE BAJO EL PESO DE LA CRUZ (debilidad, caídas, sin fuerza humana)

  has perdido mucha sangre; te han llenado de heridas los latigazos, la corona de espinas te ha traspasado la cabeza, y te aplasta el peso de la cruz.

pero hay algo que te levanta … que te mueve a recomenzar el camino: es el amor que me tienes.

sabes, Jesús, porque me conoces, que al querer ir junto a ti caeré una y otra vez. Y me enseñas, con tu ejemplo, que hay que mirar a la meta, que hay que ponerse en pie, sabiendo que es Dios quien me anima, que son almas las que esperan ese esfuerzo.

Gracias Jesús por esta lección, tan necesaria para rni debilidad. Cuando el peso de mis faltas o el egoísmo o la soberbia me lleven a decir ¡no puesto! ponte en frente a mi alma así: caído, deshecho, sin fuerza humana, y ayúdame a ser fiel

 

JESUS SE E ENCUENTRA CON SU MADRE (aceptación de la voluntad divina aunque duela)

  ¿que sentiste, Señora, al ver así a tu Hijo? Te miro y no encuentro palabras para hablar de tu dolor.

  pero sí entiendo que al ver a tu Hijo que lo necesita y al comprender que tus hijos lo necesitamos, aceptas tod sin vacilar. Es un nuevo “hágase” en tu vida

  ¡Gracias Madre mía! Dame esa actitud decidida de entrega, de olvido absoluto de mi mismo.

  Que frente a la lamas, al aprender de ti lo que exige el corredimir, todo me parezca poco … pero acuérdate de salir a mi encuentro en el camino que solo no sabré ir adelante.

 

V. SIMÓN CIRENEO AYUDA A JESÚS CON LA CRUZ (contrariedades: rebelarse u honor)

  ¿Qué pensaría aquel hombre bueno que de pronto se encontró contigo en la subida del Calvario?¿Con qué ánimo cargó con parte de tu cruz?¿Fue consciente de que quitaba a Dios una parte de su peso?

  Alguna vez puedes darme la oportunidad de llevar un poco el peso de esa misma cruz. Y sabes no soy fuerte … es posible que no te reconozca en medio del trabajo, de la lucha o de la dificultad … quiero decirte ahora que no tengas can cuenta mi reacción cuando sea humana, rebelde, cobarde o egoísta … que estoy dispuesto a ir contigo … que quiero tener la suerte de compartir, en lo que tu veas mejor tu misma cruz

  Y pienso que me oyes, que me miras, como miraste al Cireneo con ese amor agradecido. Amor de un Dios que nunca se deja ganar en generosidad

 

UNA PIADOSA MUJER LIMPIA EL ROSTRO DE JESUS (los pecados: su fealdad: pedir perdón: es limpiarle)

  ¡es muy duro contemplarte y ver cómo te hemos dejado los hombres!   porque confieso que no puedo hablar de aquellos soldados que te escupieron y te azotaron sin piedad … sé que soy yo quien te ha dejado así … que son mis pecados, mi orgullo, mi indiferencia, mi impureza, los que han marcado tu cuerpo con esa huella brutal

  Haz Jesús que esta realidad me alga salir de mi mismo como salió aquella mujer de la multitud que la aprisionaba. deja que me acerque hasta ti, y te limpie y te pida perdón.

  es sincero mi deseo de quererte con toda el alma. Quiero abrazarme a ti, hasta sentir contigo el dolor, para que deje en mí su huella, como quedó tu rostro estampado ren el velo de la Verónica

  Y consigue Señor que el recuerdo de esta escena me lleve a no hacerte sufrir más.

 

JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ            (serenidad)

  ¡qué difícil consolarte con palabras Jesús! No sé que decirte. Sólo te miro y te miro y me encuentro con esa mirada tuya, donde descubro un mundo de paz, de serenidad, de perdón, de entrega.

  y al mirarte despacio entiendo que me repites que esta nueva capa que empiezas, la sufres también por mí

  que tu gran objetivo, al cargar de nuevo con la cruz, es moverme a hacer lo mismo cada vez que caiga, dándome la seguridad de que Tú irás siempre por delante.

 

JESUS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALEN (olvido de sí)

  eres asombroso, Señor, apenas puedes dar un paso. Arrastras el madero, ya casi sin vida, y haces un alto en el camino porque descubres a un grupo de mujeres que lloran

  ¡Qué maravilla Jesús! Cómo quieres a los hombres. Con que cariño infinito tratas a las almas, a cada alma, para movemos a la contrición: no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos (Lc 23 28)

  ¡qué huella dejarían tus palabras en aquellas mujeres! Y en mí deja: la seguridad de que en mi camino siempre hay alguien que espera una sonrisa, un apalabra de consuelo, un consejo que le acerque a Dios.   Que nunca mi dolor, si llega, me cierre en mí mismo. Dame tu capacidad de olvido propio para darte a los demás, incluso en esa hora en que estás destrozado. Sé que es una gran ambición. Pero tb sé que eres Tú quien estas empeñado en que me parezca a Ti. Y Tú lo puedes todo

 

JESÚS CAE POR TERCERA VEZ (ánimo siempre adelante: fiel)

  déjame ponerme en tu lugar. Hazme comprender lo que supone estar hundido, sentir en lo más profundo del propio ser el fracaso, la impotencia, la carencia absoluta de medios humanos, la soledad, hasta exclamar como Tú: triste está mi alma hasta la muerte (Mt 26 38)

  ¿cómo reaccionaría en lo más hondo de mi ser? ¿qué me llevaría a pensar mi orgullo, mi vanidad, mi desaliento? ¿sería capaz de seguir?

 Tu, Sr, me lo das todo resuelto. Tu actitud de entrega incondicional, tu abandono en manos del Padre, nunca dicen ¡basta! Y sin ningún rastro de vida, sin energía, hecho una pura llaga. vuelves a remontarte. es un milagro de amor. Por eso coronas tu misión y llegas a la cumbre misma del Calvario

  Jesús en esas horas en que se nubla en serio el horizonte del alma, cuando la tentación pretende echar por tierra los mejores impulsos, recuérdame que quiero superarlo todo a tu lado. dime entonces que puedo seguirte si me apoyo en tu amor, que no se quiebra. Dime que soy capaz de levantarme porque eres Tú quien me darás la mano, porque eres Tú quien has prometido no abandonar nunca a los que te quieren, haz Sr que me conmueva tu esfuerzo al ponerte en pie, por 3′ vez para que sea fiel a lo que me pidas.

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Written by rsanzcarrera

febrero 26, 2008 a 8:51 pm

Publicado en curso de retiro

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