es_tu_dia

Just another WordPress.com weblog

Iguales pero diferentes: La relación con el profesor: confrontación masculina; afectividad femenina

leave a comment »

Las relaciones interpersonales de los niños, a diferencia de las niñas, se basan en una clara estructura jerárquica en la que el estatus lo es todo. Pues bien, en la cúspide jerárquica debe estar el profesor. Hay demostraciones científicas que avalan que el uso de cierta tensión y confrontación con los chicos les ayuda a mantener la atención en clase y a rendir mejor. El profesor debe dirigirse a los chicos con frases imperativas, cortas y tajantes para mantener su atención. Todos, niños y niñas, necesitan reglas claras e inequívocas que les ayuden a saber a qué atenerse y les señalen lo que está bien y lo que está mal, bajo la firme dirección de los adultos. Lo que les da seguridad en sí mismos. En el varón predomina la búsqueda de independencia y el aprendizaje de poder o dominio. De ahí la mayor conflictividad latente con el profesor.

Sin embargo las chicas precisan de la técnica contraria, conocida como «inducción» que consiste en el uso de métodos positivos, empáticos que le eleven su autoestima. Las niñas como regla general, desean agradar a las profesoras, les gusta mantener una relación de intimidad, que conozca sus problemas y las comprenda. Muchas niñas son capaces de estudiar tan sólo para ser queridas por la profesora. Por eso, el ambiente en las clases debe ser relajado y distendido, que favorezca la apertura a la comunicación, conversación y a compartir vivencias y sentimientos.

Es además una realidad, empíricamente demostrada desde el punto de vista científico, la existencia de diferencias en el aparato auditivo entre hombres y mujeres que determina una mayor capacidad y agudeza en la audición de estas. Las niñas pueden oír una gama más amplia de frecuencias y tonos de sonidos de la voz humana que los niños. En cuanto se percatan de la firmeza o tono serio de la voz son conscientes de que las están regañando. Mientras que los niños precisan en muchas ocasiones de un buen grito para percibir que deben dejar de tocar el enchufe o de pintar la pared. Según señala Louan Brizendine, para obtener la atención emocional de un cerebro masculino una mujer necesita hacer el equivalente a gritar (en El cerebro femenino). En conclusión, como explica Leonard Sax: «Si hablas alto a una niña, pensará que estás enfadado con ella. Por el contrario, si te diriges a una clase de niños en tono suave, se aburrirán o se dormirán» (en ¿Por qué el género importa?).

Anuncios

Written by rsanzcarrera

enero 26, 2009 a 12:21 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: